martes, 9 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia


Mi profesión es Licenciada en educación media superior con especialidad en ciencias naturales. Me inicie en la docencia seis meses después de haber egresado del CBTis con la especialidad de laboratorista clínico, en el año de 1983, impartiendo las materias de análisis clínicos I y III, a los alumnos de 4° y 6° semestre; por invitación de la dirección a cubrir un interinato; debido a que la maestra titular renuncio a la plaza, se me asigno la plaza y hasta la fecha laboro en el CBTis 103 de Cd. Madero, Tam.
En ese entonces aunque estudiaba ingeniería en el Tecnológico de Madero me toco un periodo de paro de todo un semestre, razón por la cual decidí entrar a la Escuela Normal Superior a estudiar la licenciatura, la cual concluí en 1988. También tuve la oportunidad en 1989 de trabajar a nivel secundaria en el colegio Félix de Jesús Rougier con puras niñas, lo cual fue una experiencia muy grata. En ese mismo año fui invitada a la Normal Superior del Sur de Tamaulipas a trabajar en los cursos de verano.
Para mi ser profesor es una responsabilidad muy grande porque tenemos a los profesionistas del futuro en nuestras manos, nosotros podemos influir en gran manera en los jóvenes; para algunos quizá seamos modelo a seguir.
El ser docente a nivel medio superior me ha brindado la oportunidad de conocer las necesidades de los jóvenes sus sueños, sus expectativas para el nivel profesional, así como poder escuchar y orientar a quienes se han acercado a mí.
Me satisface poder ser parte del aprendizaje de los jóvenes, el encontrarlos años más tarde convertidos en profesionistas exitosos y agradecidos por lo que en ellos influí.
Lo que me abruma es la deserción de algunos jóvenes, que a pesar de mi esfuerzo por darles tips para el dominio de algún tema de química no logro el objetivo.

Mi aventura de ser docente

Una vez leída la ponencia “La aventura de ser maestro” de José M. Esteve coincido en ella en que inicié sin tener formación docente, un buen día me vi frente a un grupo de jóvenes un año menor que yo y que además me habían visto como alumna de una generación anterior a ellos, así que ya podrán imaginar la angustia que eso represento para mí. Aún recuerdo la ansiedad que me producía que la clase que había preparado se me terminara antes de tiempo, y como invertía quizá hasta tres o cuatro horas para preparar la clase que yo daría en una hora, y el hecho de que me preguntasen algo que no supiera responder, creo que esta es una situación que vivimos todos al ser novatos en esta gran responsabilidad de educar.
Me parece muy acertada la definición de magisterio que hace Miguel de Unamuno en cuanto a que “dedicamos la propia vida a pensar y sentir, y hacer pensar y sentir”; ya que pensamos como lograr que el alumno se interese por el conocimiento y sentir la satisfacción de haber logrado precisamente esa inquietud; así como hacer pensar al alumno lo importante del conocimiento y que se sienta satisfecho de haber logrado el objetivo.
En ese trayecto de nuestra vida laboral frente a grupo vamos creando nuestra propia identidad profesional, en base a nuestra preparación y a la problemática que nos haya tocado vivir con los alumnos, de tal suerte que mediante ensayo y error hemos ido mejorando nuestro trabajo docente, desechando lo que no nos ha funcionado y puliendo lo que nos ha dado buenos resultado.
Para el docente no solo es suficiente dominar el contenido de la materia a impartir, sino que tiene que ser un buen comunicador, como menciona Esteve “un intermediario entre la ciencia y el alumno”, de nada serviría tener todo el conocimiento pero no saber transmitirlo; adaptar los contenidos al nivel de los alumnos para lograr enlazarlos al deseo del aprendizaje; además lograr un ambiente de disciplina para que nuestro trabajo sea productivo y que a final de cuentas los alumnos hagan lo que deseamos quizá sin darse cuenta.
Y como comenta Esteve en su ponencia la enseñanza puede ser una profesión ambivalente, te puedes aburrir sobre manera o vivir con pasión cada clase y las experiencias que en ella tengas. Yo he elegido vivir con pasión cada clase y gozar de las cosas que puedo aprender de cada uno de mis alumnos.
Saludos desde Cd Madero Tam.

Los saberes de mis estudiantes

Los saberes de mis estudiantes
Para iniciar este espacio les comento lo siguiente:
En la información recabada de los y las alumnas del CBTis 103, encontré que el 95%, cuenta con computadora e internet en su casa. El tiempo que por semana estiman pasar en la computadora es de 5 a 15 hrs por o más. La mayor parte del tiempo (15 hrs o más), lo utilizan para bajar música, chatear, visitar facebook, checar su correo personal; mientras que el tiempo que utilizan el internet para tareas e investigación y para intercambiar información es de 5 a 10 hrs; comentan que la mayoría de los maestros les solicitan tareas de internet, que conocen y manejan la paquetería de Excel, Word y power point.
En lo personal aprovecho con ellos el gran tiempo que pasan frente a un monitor para proporcionales páginas interesantes de los temas que estamos viendo en clase, incluso prácticas sencillas que ellos pueden hacer en casa.
Dado que es una minoría la que no se siente capacitada en el uso del internet y la paquetería, los mismos compañeros son quienes los capacitan.
Por esto es importante que los docentes estemos convencidos de las ventajas del uso del internet para propiciar aprendizajes significativos.
Reciban un gran saludo